viernes, 28 de enero de 2011

El Teide


El Teide tiene frío, parece triste
Esa gélida nieve, que no cobija
El calor en sus entrañas, que se resiste
Callas tu nostalgia, sin rebeldía.

Aunque surges del mar, de un cataclismo
Deleitas y deslumbras, con tu belleza
Tu estampa de montaña, guarda un abismo
Y vives solitario, con tu grandeza.

Tu esfinge es importante, cerca del cielo
Con humildad eliges este paraje
Apareces distante, como témpano de hielo
Combinando la paciencia, y el coraje.

Estás en un letargo, quizás soñando
Emanas una paz, no hay desafío
Pareces reposar, y estás amando
Te muestras vigilante, aunque dormido.

Si decides marchar, no queda nada
Volverías al agua, quemando espuma
Por tu boca, crujiendo brotaría lava
Aplaca en tí la furia, no mueras nunca.

jueves, 13 de enero de 2011

La Cordura


La mente, tiene nombre de mujer
Le sigue viril, el pensamiento
Ella en su afán, quiere correr
Él la calma, va pausado, "es el talento".

Existe una catarsis inevitable
Cuál de los dos puede ser más poderoso
Entre ambos, la fuerza es innegable
Si unen el misterio, habrá reposo...

Regir ese poder, se llama "idea"
Alguien la elabora, y le da vida...
Hay aquí, un placer, que les recrea
De este acuerdo, surgirá, La Poesía.

Cuando logran volar, ya muy unidos
Si uno marra sus sueños, y otro escucha
El corazón de gozo, acelera sus latidos
Ha llegado la luz, no habrá penumbra.

Si tu senda, alguna vez, está borrosa
Es que entonces, ha nacido "la locura"
Está formada esta simbiosis tan hermosa
Que luche nuestro amor, por la cordura.


martes, 28 de diciembre de 2010

Mis islas


Tenerife es la primera, es la mía,
junto a sus hermanas, la mayor
con un Teide, que siempre la vigila
está dormido y lo acuna, un arrorró.

Confidente por ser la más cercana.
Gran Canaria lucha con ardor
valiente, aguerrida, cortesana,
lo más alto, Roque Nublo, su blasón.

Lanzarote, tus raices son ardientes,
cambiaste tus volcanes por montañas
soportando, callada, humildemente
que plasmaran el Arte, en Timanfaya.

Fuerteventura, cantarina, sufridora,
con un mar sereno que no da batalla.
El sol te da su luz a todas horas.
Una arena rubia brilla en tus playas.

La Palma bonita, zalamera
para loar tu belleza no hay espacio.
Un abismo se esconde en tu Caldera.
Asoma el Roque de Los Muchachos.

Gomera, barrancos profundos y palmeras.
Colombina, casi un título Imperial.
Tu pasión aleja las quimeras,
muriendo por amor, Gara y Jonay.

A tí Hierro te llamaron Meridiana.
Transmites calma, letargo, placidez,
muchas cosas hermosas te engalanan
Tu insignia es el Árbol Garoé.

La Graciosa, humilde y marinera
vigilada siempre por un Lobo
con tu mar que a veces te flagela
ahogas un silencio que lo inunda todo.

Es leyenda o cosa imaginaria
surges del mar, te ocultas sin razón
elegiste el confín de las Canarias
ya eres nuestra, San Borondón.

Imposible expresar tanta belleza
elegir este paraje no es capricho
palpita en mi alma la certeza
que aqui puso Dios El Paraíso.

martes, 21 de diciembre de 2010

Aurora



Cuando llega la aurora, amanece el día
desde mi balcón oteo un mar inmenso.
Despunta el sol, allá en la lejanía
me dispongo a interpretar sus movimientos.

Su color es azul, cuando está en calma
un azul que se funde con el cielo.
Me transmite sentir paz en mi alma,
me embelesa de amor, y de recuerdos.

Si se tiñe de gris, es que protesta...
Ruge desde el fondo, sale, grita
producto de un dolor, que no hay respuesta,
variando su emoción, está la vida.

Bailando un vals, las olas se desplazan
el ritmo en ocasiones en la cresta miro
con música, yo siento, como se acompasan
escucho el corazón, que aumenta sus latidos.

Necesito hasta tu sal por ser isleña
sin tu aliento, mi mar, no viviría,
quizás mi canto sea de sirena
sin tu imagen, tan hermosa, moriría


lunes, 13 de diciembre de 2010

Mar


¡Qué feliz me hace sentir ese sonido
parecido al tuyo, caracola!
Se escucha a veces lento, otras bravío,
movido por el ritmo de las olas.

Llegas a la orilla y te marchas siempre
Lo bañas todo con tu blanca espuma
Te marchas y vuelves, arrullas la mente
Nos ilusionamos, sin ver tu figura.

Rompen tu camino las petreas rocas
Como las acaricias, florecerá el musgo
Son vigilantes, tienen vida propia
Yo las he pisado, con mis pies desnudos.

Desde donde partes, tú tienes tu reino
Que rige un guerrero, que es el Rey Neptuno
No el de los planetas, que vive en el cielo
Éste es más cercano, pero más profundo.

Posee un harén, que son las sirenas
Que alegran el rumbo de los navegantes
En su canto triste, ahogan sus penas
Si gozan de amor, es sólo un instante.

Qué vale en tu vida, es como un misterio
Nadie ha explorado, cuál es tu riqueza
No me importa nada, que guardes silencio
No me quites nunca, mi mar, tu belleza.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Dudas


Hay una duda que existe y te atormenta,
permanece vigilante a nuestro lado,
nos ofrece sensaciones sin respuesta.
Si elegimos al azar, quizás erramos.

Lo suelo comparar a aquel fantasma
encerrado en su castillo con su pena.
Siendo etéreo debe tener un alma
y gime cuando arrastra sus cadenas.

La existencia te exige soliloquios,
por qué hemos venido, por qué estamos...
el mirar hacia adentro calma un poco.
La solución no se encuentra, todo en vano.

Nos pintan de colores, muchas cosas
que deslumbran, pero son mentira...
las flores me parecen tan hermosas
al final llegas tarde, no hay salida.

Mejor dejar que pase el tiempo
sorteando las sendas prohibidas,
esquivando dolores, sufrimientos,
que después de esta vida hay otra vida.


domingo, 5 de diciembre de 2010

Una rosa


Si imagino un jardín, surge una rosa.
Hay en ella prestancia y lozanía.
Mostrando su belleza ofrece aromas.
Por tí siento, mi rosa, idolatría.

Tu vida la prefieres junto a una fuente.
Su agua cantarina te da el rocío.
Va apagando tu sed muy dulcemente.
Puede ser el misterio de un amorío.

Admiro otras flores que son selectas.
El lirio, la azucena y la margarita.
De color nazareno, está la violeta.
Efluvios de perfumes que nos cautivan.

Si no están en el árbol me causa llanto.
Al acortar sus vidas están dolientes.
Mejor contemplarlas sin causar daño.
Que este hermoso tapiz nos dure siempre.

Como niño que nace, brota un capullo.
Si acaricias sus hojas, son seda fina.
Su destino es dormirse como un arrullo,
marchitar por amor o por espinas.